Dic.2010: “Desarrollo sostenible y crecimiento económico”

en dic. 2010 Aún no había renunciado a usar la expresión ‘desarrollo sostenible’. la perversa utilización que mucho hacen de ella, y en especial el lamentable resultado de la cumbre río+20, me hizo cambiarla definitivamente –hasta nuevo aviso– por ‘evolución sostenible’.

Desarrollo sostenible y crecimiento económico

 

Desarrollo sostenible es una expresión frecuentemente utilizada por todos, pero en la mayoría de los casos de forma impropia. La Agencia Europea de la Energía[1] ya había recogido en 1998 más de 300 definiciones, en muchos casos inapropiadas. Como dice Bermejo[2], el desarrollo sostenible es con frecuencia un ‘concepto chicle’ que todos adaptan a su conveniencia.

 

La definición de desarrollo sostenible aceptada universalmente la da el informe Brundtland[3]: es aquél que satisface las necesidades presentes sin comprometer las posibilidades de las siguientes generaciones para satisfacer las suyas propias. Hasta ahí, todos de acuerdo. Pero el capítulo dos del mismo informe, además de establecer los tres pilares del DS sostenible (medioambiental, económico y social), fija dos limitaciones que parecen haberse olvidado:

 

– Delimita el concepto de necesidades diciendo que se refiere a las básicas (empleo, alimentación, energía, agua y sanidad), y que más allá son aspiraciones; es decir: ir de vacaciones, vestir moda, tener un buen coche, etc. no son necesidades sino aspiraciones. Son las necesidades básicas las que deben satisfacerse, mientras que la satisfacción de las aspiraciones es sólo algo deseable.

 

– Recoge explícitamente que en el mundo occidental las necesidades están por lo general cubiertas, y que por lo tanto el crecimiento económico no es aquí un imperativo. Sólo lo es en los países que lo necesitan para salir de la pobreza. Más allá, el crecimiento económico sólo es admisible en tanto en cuanto sea compatible con los principios de desarrollo sostenible.

 

Crecer significa incrementar el tamaño, y desarrollar es llevar a un estado más completo, mayor o mejor. El crecimiento, por tanto, es sólo una posibilidad de desarrollo. Sin embargo, la diferencia en jerarquía entre estos dos conceptos con frecuencia no se refleja en la práctica. La realidad muestra que el crecimiento económico se asume más como un principio inviolable que como una forma de aliviar la pobreza o la degradación medioambiental. El crecimiento económico es aún el objetivo único de muchas políticas de desarrollo. Esta errónea asunción como paradigma se puede comprobar en multitud de documentos[4],[5], de entre los que ahora sólo quiero comentar dos, por lo grave de su confusión: la Estrategia Europea revisada de Desarrollo Sostenible (EUDS)[6] y la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible (EEDS)[7]:

– Las EUDS asume el crecimiento económico como una meta, no citándolo directamente entre sus objetivos (donde, en su lugar, dice “prosperidad económica”), sino utilizando la expresión “crecimiento económico”  seis veces en el texto sin previa justificación de su necesidad.

– La EEDS es menos sutil: cita la expresión “crecimiento económico” diecisiete veces, sin tampoco justificarlo previamente ni condicionarlo a su viabilidad medioambiental. Eso sí, establece el objetivo de desvincular el crecimiento de la polución mediante la prevención del consumo innecesario y la eficiencia en el uso de recursos.

 

La posibilidad y la conveniencia del crecimiento económico han sido muy discutidas:

– Meadows et al.[8] fueron de los primeros en predecir un colapso medioambiental a mediados del siglo XXI debido al agotamiento de recursos y a la polución. “La sobreexplotación sólo puede llevar al colapso”.

– Rees y Wackernagel[9] crearon el concepto de huella ecológica como estimativo del área biológicamente productiva que es necesaria para suministrar los recursos que se consumen y absorber los residuos derivados de ese consumo. Estimaron que la Tierra sobrepasó su propio límite a finales de los años 70.

Por tanto, hay sólo dos posibilidades para que el crecimiento económico sostenido (medido en términos de PIB) y el desarrollo sostenible sean compatibles: si se repone la base de recursos que se consume o si se desvincula el crecimiento del consumo de recursos naturales.

 

Hartwick[10] marcó un hito al decir que el crecimiento económico sólo es posible si, entre otras cosas, se van ahorrando y reinvirtiendo en forma de bienes de capital parte de las rentas generadas a partir del uso de recursos naturales, siempre y cuando exista la posibilidad de sustitución entre recursos naturales y bienes de capital. Solow[11] reinterpretó a Hartwick añadiendo a los bienes de capital los capitales humano y social como objetos de inversión de los ahorros e inputs del sistema. Los economistas deben reconocer aquí el concepto de amortización. En palabras llanas, esto quiere decir que en un planeta con recursos finitos, sólo es posible mantener indefinidamente el crecimiento económico si se reponen los recursos que se van consumiendo para generar riqueza, si es que esto es posible –cuestión harto dudosa, a poco que se piense en ello; máxime cuando en los países subdesarrollados, donde el crecimiento económico es necesario, éste debe basarse en la satisfacción de bienes tan materiales como vivienda, ropa  y alimentos.

 

Alternativa y complementariamente, se debe desvincular la economía del uso de recursos, en lo que se denomina la desmaterialización de la economía. Las llamadas a ello se hacen repetidamente y desde todas las instancias, pero no se ven reflejadas en la realidad. Carpintero[12] cree que en realidad el deseo de desmaterialización del crecimiento es un mito, y que las ‘economías de servicio’ aún llevan consigo una tasa creciente de consumo de recursos naturales conducente a su destrucción.

 

Actualmente existen muchos partidarios del decrecimiento económico. En cualquier caso, éste debe ser entendido como un medio para alcanzar el desarrollo sostenible, y no como un fin es sí mismo. Si el crecimiento económico es también posible, bienvenido sea; si no, es evidente que el desarrollo sostenible es un objetivo superior. Por tanto, nunca debe admitirse que se persiga el crecimiento económico sin garantizar su compatibilidad con el desarrollo sostenible.

 

Alejo Etchart

Stakeholder Forum for a Sustainable Future

REFERENCIAS


 

[1] AEE- AGENCIA EUOPEA DE LA ENERGÍA (1998) Making Sustainability Accountable, Newsletter December 17th. Disponible en: org.eea.eu.int/documents/newsletters/newsletter-_17.shtml [Accessed 15/12/08]

[2] BERMEJO, R. (2005) La gran transición hacia la sostenibilidad. Madrid: Los Libros de la Catarata.

[3] WCED- WORLD COMMISSION ON ENVIRONMENT AND DEVELOPMENT (1987) Our Common Future (Brundtland report), 400 pg. Oxford: Oxford University Press.

[4] ETCHART, A. (2008a) Sustainable development: towards a more operational concept?Disponible en: www.slideshare.net/Alejo66/sustainable-development-concept (Accedido 15/12/10)

[5] ETCHART, A. (2008b) A critical appraisal to Spanish Sustainable Development Strategy.Disponible en: www.slideshare.net/Alejo66/critical-appraisal-to-spanish-sd-strategy-2568428 (Accedido 15/12/10)

[6] CE- CONSEJO DE EUROPA(2006) EU SD Strategy- Renewed Strategy. Disponible en:

http://ec.europa.eu/sustainable/docs/renewed_eu_sds_en.pdf [Accedido 02/11/08]

[7] CM- CONSEJO DE MINISTROS (2007), Spanish SD Strategy. Disponible en:

http://www.mma.es/secciones/el_ministerio/pdf/EEDS_ingles.pdf [Accessed26/10/08]

[8] MEADOWS D.H., MEADOWS D.L, RANDERS J. y BEHRENS W.W (1972) The limits to growth: a report for the Club of Rome’s project on the predicament of mankind. 205 p. Universe Books: New York

[9] REES W. y WACKERNAGEL M. (1996) Our Ecological Footprint: Reducing Human Impact on the Earth. 176p. New Society Publishers: B.C., Canada.

[10] HARTWICK, J. (1977), Intergenerational Equity and the Investing of Rents from Exhaustible Resources, American Economic Review 67, 972–974.

[11] SOLOW, R. (1986), On the Intergenerational Allocation of Natural Resources. Scandinavian Journal of Economics, 88, 141-149.

[12] CARPINTERO, O. (2003), Pautas de consumo, desmaterialización y nueva economía.: entre la realidad y el deseo. En: Joaquijm Sempere (ed.): Necesidades, consumo y sostenibilidad, CCCB Bakeaz (en prensa): Barcelona. Disponible en: http://www2.cccb.org/transcrip/urbanitats/necessitat/carpintero.pdf [Acc.11/11/08]

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