Seamos pues conversación, amigo Pablo

La semana pasada, paseando por el monte, crucé algunos mensajes con mi buen amigo Pablo Angulo, que se despidió diciendo que se veía conversando a mi lado pronto –buena expresión, que inspira estas líneas.

Es palabra hermosa, ‘conversar’. Viene del latín versare, que indica movimiento (girar, cambiar, dar vueltas), y la raíz con, que indica en compañía. Conversar es, pues, moverse juntos. No es dialogar (etimológicamente: discursar racionalmente), ni intercambiar opiniones, ni convencer o persuadir. No se trata de enfrentar argumentos para que al final pueda llegarse a un acuerdo. Conversar es moverse juntos, en todo el proceso de expresión. La conversación ocurre en todo momento en tanto en cuanto no encuentra un  impedimento. Si concurren intereses particulares por sacar rendimiento o ventaja en modo alguno (dinero, reconocimiento, lástima, o cualquier otra forma), o bien prejuicios que impiden ver lo que se manifiesta como algo nuevo, entonces no hay conversación.

Universo es, similarmente, el movimiento único que se manifiesta a través de infinitos  organismos, del que los humanos somos sólo un caso, una condensación de energía en determinada forma, como lo son la lechuga, el caracol, los minerales, el agua del mar… No hay tal cosa como seres no vivos, toda materia es viva. Las mismas piedras se oxidan o se sacrifican fundiéndose con otras piedras y organismos, a una velocidad imperceptible para los sentidos del cerebro humano, obedeciendo a la economía con que toda vida se expresa. Se alimentan del aire, la lluvia, la tierra, restos de seres animados… Todas ellas se alimentan entre sí, acogiendo la energía que se desprende del movimiento único.

En la esencia no hay otredad. La ilusión de que somos algo esencialmente individual es una mera creación del cerebro, que genera cúmulos de reacciones químicas a las que llamamos sentidos, que nos hace percibir lo que del universo pueden captar –las plantas, ¿saben?, tienen 18… hasta donde la ciencia llega—, y albergar pensamientos, emociones y sentimientos tan condicionados que no hay en ellos grado alguno de libertad. Condicionados por nuestro pasado, que es el pasado íntegro del universo; por nuestra limitación perceptiva; por el proceso cerebral que  ilusiona el yo separado del movimiento único, y ceba esa ilusión sintiendo tanto agravio como merecimiento, tristeza como júbilo, maldad como bondad, injusticia como justicia… siempre en torno al yo protagonista.

Si somos individuos es sólo accidentalmente, como expresiones de la vida. Sólo como tales expresiones en forma de organismo nacemos y morimos. Lo que muere es la actividad orgánica –particularmente cerebral— que conciencia y fundamenta el yo separado. La vida que a través de nuestros organismos se manifiesta, a través de ellos continúa viviéndose a sí misma: al sacrificarlos los corrompe (los descompone su unidad), los hace tierra, minerales, plantas, gases, seres de nuevo, en su conversación hacia la complejidad. Participando de ella junto con los demás organismos, todos éstos con el sol, éste con la galaxia, y así de forma infinitamente ascendente, lo que descendió se funde en el universo, en la vida, fuera de la cual nada hay. La muerte es tan accidental como el yo. Todo sigue viviendo, la energía se transforma: el cuerpo en materia sólida y en gases. La mente, en otras formas de energía: la memoria de lo vivido, aprendido y acaso pensado, en el campo akhásiko, a disposición de la vida, para que el eterno presente aprenda de sí mismo lo que quiera que en él pueda haber acaecido; la yoidad, por su parte (pensamientos, emociones, sentimientos, interpretaciones sensoriales…), en energía… ¿quizá cargada?  ¿Cuánta energía libera el yo que muere con la muerte orgánica? ¿Cuánta el yo que muere más joven?

El yo puede comprender esto en tanto en cuanto desaparecen toda intención, todo interés, todo prejuicio y juicio, toda pretensión, todo pensamiento… en cuanto se desvanece, siquiera por un instante. No más puede comprender el yo que piensa. En el silencio, presencia permanente, sin ruido mental, sin pensamientos ni emociones elaboradas, sin manifestación del yo, la vida se manifiesta sin miedo, rubor, pudor, humildad ni presunción, vergüenza ni orgullo, ofensa ni defensa…

Si hay un yo que juzgue que así es, puede asentir sin aprehenderlo completamente, sin comprenderlo; porque el yo no aceptará su propia negación. Si hay un yo que juzga que así no es, lo hará en interés de su propia reafirmación. Sin juicio no hay yo. Hay escucha. Hay conversación.

Acompañémonos pues en la conversación y dejemos que en ella brote la novedad.

eCOMERindades. Documento de trabajo.

 

eCOMERindades

ÍNDICE (con links)

  1. Motivación
  2. Actividades
    • Grupo de compra
    • Salud
    • Eventos
  3. Qué tenemos. Recursos disponibles
  4. Planificación inicial del grupo de compra
    • Principios
    • Asuntos tácticos
      • Compras
      • Área geográfica
      • Logística
      • Márgenes
    • Ingresos y gastos previsionales
    • Puntos críticos
      • Relación con proveedores
      • Forma legal
      • Comunicación
    • Primeros pasos
    • Proyección
  5. DAFO

 

 

 


 

  1. Motivación

Esta empresa[1] nace de la certeza de sentir su impulso en una comunidad de personas. Nos proponemos facilitarnos el cauce para un estilo de vida en el que prime la salud, que necesariamente comienza por el cuidado de la tierra que habitamos: nadie puede estar sano en un planeta insano.

Nuestro objetivo, por tanto, es cuidar el planeta que habitamos, en el que radica la riqueza de la vida; a través de lo que de él está a nuestro alcance. Esta empresa es más, por tanto, una acción que brota por sí misma más que una reacción fundamentada en la visión que trasciende. Sin embargo, la pérdida de valores de nuestra sociedad refuerza la motivación de la empresa, puesto que tal pérdida conduce a un desorden creciente, liderada por una economía incapaz de considerar a la vida como un todo indisoluble.

Como ocurre en muchas regiones a lo largo y ancho del mundo, muchas personas en Las Merindades compartimos el momento de estar dejando atrás una conciencia egocéntrica, sociocéntrica o  etnocéntrica, en la que se persigue lo que se cree mejor para sí, su grupo o su etnia, para abrazar un estadio más mundicéntrico, más espiritual, inconforme con lo trivial, integrador, que unifica partes separadas y ve redes de interacciones.

Nuestras conversaciones reflejan esa conciencia en una cultura compartida de valores universales en su localidad, acorde con los principios generales de sostenibilidad (armonía con el medio ambiente, equidad y cohesión social, responsabilidad intergeneracional, viabilidad económica), y con el de resiliencia, que ahora adquiere una importancia vital; una cultura que está abandonando su actual etapa ‘estratégica’ (materialista, consumista, preocupada por el éxito, la imagen y el estatus, orientada al crecimiento) hacia una etapa más consensual, de igualitarismo y orientación hacia la autenticidad, la solidaridad, la generosidad, centrada en la naturaleza, el cooperativismo y las realidades múltiples, dentro de una comunidad.

Tratamos de que nuestra conciencia y nuestra cultura se verifiquen en nuestros comportamientos; entre ellos, nuestras compras, que preferimos de productos y servicios locales, sanos y de distribución justa. Sin embargo, esto no resulta siempre fácil. Como resultado de una economía radicalmente fallida en su función de asignar recursos escasos de forma globalmente eficiente, ocurre –por ejemplo— que los cereales ecológicos, integrales y locales son  difíciles de encontrar en una comarca tan cerealista como Las Merindades, donde sí es fácil encontrarlos cultivados con pesticidas y fertilizantes, genéticamente modificados, desnaturalizados o elaborados a miles de kilómetros –muy frecuentemente, a decenas de miles—, y baratos en primera instancia –sin valorar las consecuencias en la percepción y en la salud. En todos los productos de consumo doméstico, desde alimentación hasta detergentes, se repite la dificultad de encontrarlos, el alto precio o ambos en sus versiones ecolocales deseadas; pero, más importante aún, ocurre que el precio que pagamos por cualquier producto se destina a retribuir a distribuidores, publicistas y productores industriales (con ellos envasadores, ‘monsantos’, entidades financieras, especuladores, terratenientes y la pléyade de trabajadores que venden su tiempo sin jamás ver los ojos ni de sus consumidores finales ni del propio negocio que les retribuye), y no a productores locales, que con su actividad enriquecen la vida de una comarca, y que, cuando no se sienten presos de la fatal ‘lógica del mercado’, la cuidan; un precio dedicado al objetivo de maximizar el beneficio de propietarios negociantes y distribuidores, no a cuidar de nuestra salud ni la del planeta. Tal ‘lógica del mercado’ hace efectiva una economía cortoplacista, incapaz de considerar al medio ambiente (biodiversidad, calidad del aire, vitalidad de la tierra, …), el bien ajeno, la salud y la resiliencia (capacidad de personas y comarcas para valerse por sí mismas); que necesariamente ha de provocar el deterioro de todos los recursos y valores que no sabe considerar; y que cuanto más crezca, más deteriorará. En su globalización, la economía provoca una superespecialización que nos hace a todos dependientes de bienes y servicios básicos lejanos, fomentando el desconocimiento sobre cómo satisfacer nuestras necesidades (alimentación, energía, habitación, salud, afecto), aislando a los individuos de sus fuentes y sustituyendo las relaciones entre productor y consumidor por una relación única con el mercado.

Imagen 3

En la medida en que la cultura que compartimos se cruce con unos comportamientos acordes con la conciencia que subyace a éstos y a aquélla, estaremos cerrando el ciclo (ver ilustración) con un sistema que permita hacer realidad un estilo de vida en el que primen las relaciones de cuidado por cuanto nos rodea; en el que dependamos de nosotros mismos en la mayor medida posible; en el que los precios retribuyan el valor real, generando economía local; y en el que podamos florecer sin prostituirnos al servicio del dinero.

Este sistema facilita una realidad integral, lógica, mundicéntrica a través de lo local y, en definitiva, en la que el cuidado de la tierra sea también el de nuestra salud nuestra soberanía, y que permita conformar un espacio integral con acciones complementarias.

 

  1. Actividades

Con tal motivación, esta empresa aborda inicialmente tres grupos de actividades, en función de las capacidades de quienes la inician:

  1. Puesta a disposición de productos (grupo de compra)
  • para alimentación sana: cereales, legumbres, verduras, hierbas aromáticas y medicinales, infusiones, derivados de soja, fermentados, encurtidos, harinas y panadería, algas, hongos, frutos secos, semillas, mermeladas, miel, bebidas y otros elaborados, lácteos de oveja y cabra, y huevos y cárnicos de ave.
  • de higiene personal; y
  • elaborados en Las Merindades: para alimentación sana, ropa, artesanía, y los que puedan surgir;

producidos con la máxima cercanía posible, ecológicos, integrales, con la menor modificación genética posible y a granel siempre que esté disponible.

El cambio en nuestras compras constituye un incentivo para la producción local y ecológica de agricultura y ganadería, de fabricantes pequeños y artesanos. Fomentar esta producción es el objetivo principal del grupo de compra.

Igualmente, aquellas personas del grupo que elaboren productos caseros podrán aprovechar la red para darlos a conocer y distribuirlos.

2. Prevención y promoción de la salud entendida holísticamente (como equilibrio integral más que como curación) y con enfoque integrativo: Medicina Occidental, Medicina Tradicional China (acupuntura, fitoterapia, dietoterapia, masajes y gimnasia energética) y otras terapias equilibrantes (yoga, homeopatía, naturopatía, flores de Bach, sales de Schussler, cuencos tibetanos, expresión corporal, etc.).

3. Eventos: Formación sobre integridad, alimentación, agricultura y ganadería, construcción, salud física, energía y relaciones; mediante conferencias, cursos, talleres, debates y proyecciones. El espacio también está disponible para cursos con repetición periódica (semanales, etc.).

Este primer núcleo de actividades es sólo un primer paso. Su vocación es abarcar otros campos, en especial los relacionados con las necesidades (que son, por definición[2], las básicas): alimentación equilibradora, energía, construcción y relación, así como con el aprendizaje de todo ello.

 

  1. Qué tenemos. Recursos disponibles

 

  1. Tierra y productores con excedentes agrícolas y ganaderos ecológicos con excedentes (entre otros: Cipri, Iñigo, Los Robles en Villasante, Granja Rebollo en Frías, garbanzos en Zamanzas, xxx). [Iñigo de momento, aparte de las cestas de compra, sólo puede ofrecer eventuales excedentes].
  2. Conocimientos sobre agricultura, ganadería, bioconstrucción (en sentidos amplio y restringido)[3], energía distribuida, alimentación equilibradora, medicina occidental y tradicional china, comercio, organización, yoga, expresión corporal, xxx
  3. Un lugar en el que recepcionar pedidos, y personas para la gestión de compra, comunicaciones, logística y distribución (Las Viadas; Alejo y Jesus, con la cercanía de otras personas).
  4. El mismo lugar para acoger eventos, con pantalla para proyecciones.
  5. Personas interesadas en participar: entre las personas agrupadas en el grupo actual de eCOMERindades[4], las asociadas en Upupa, el grupo de compra en ciernes promovido por Ernesto Leivar y las redes de conocidos, somos no menos de 40 familias potencialmente interesadas.
  6. Vehículo de transporte (provisional).

 

 

  1. Planificación inicial del grupo de compra

Dados los recursos disponibles, se trata ahora de organizarlos.

4.1. Principios

Los principios que se proponen para ello son:

  1. Productos ecológicos (producidos sin fertilizantes, pesticidas ni otros productos químicos) y locales (en la mayor cercanía posible. En principio se propone considerar como ‘local’ toda producción en Las Merindades). En caso de conflicto entre lo local y lo ecológico, se propone el criterio de comparar precios aplicando un 5% de sobrecoste por cada 100 km de distancia entre Las Viadas y el lugar de producción.

En caso de existir productores ecológicos y locales que ofrezcan los mismos productos, se propone considerar los siguientes criterios en orden de prioridad: calidad del producto y disponibilidad para servicio; cercanía a Las Viadas; precio; participación en el grupo.

En caso de igualdad en todos estos criterios, se pedirá a los productores concurrentes que lleguen a un acuerdo. Si no lo hay, se comprará a medias o se alternará.

2. Productos con la menor modificación genética posible, integrales y a granel.

3. Independencia de instituciones financieras y preferencia por la autonomía de fondos públicos. Prioridad por los recursos propios.

4. Desarrollo orgánico: empezar por lo pequeño, con los medios y capacidades disponibles, para ir acogiendo paulatinamente a las personas que quieran participar de esta visión y a las capacidades que quieran poner en común disposición.

4.2. Asuntos tácticos

Compras

Dada la ‘escasez de monetario’ generalizada en nuestro entorno, parte del interés de participar en esta empresa (el grupo de compras) puede radicar en comprar a buen precio productos de difícil acceso, por lo que se pondrá el debido acento en la gestión de compras y en la comparación de precios con el canal minorista. Se fomentará la colaboración con otras asociaciones de compradores y grupos de compra con similar visión.

Por otra parte, se minimizarán o evitarán los márgenes de mercadeo (envase, distribución, merchandising, almacenamiento, publicidad y propaganda).

Área geográfica

El ámbito inicial de la puesta de disposición de productos (con excepción del período de prueba) podría ser Las Merindades este: zonas de Tobalina, Trespaderne, Cillaperlata, Frías, Oña, Cuesta Urría, Montija, Medina de Pomar y Villarcayo. El propio devenir de la empresa definirá su cobertura geográfica.

Las consultas médicas podrán realizarse en Las Viadas o en Medina.

Logística

Los productos se recibirán en Las Viadas, se reagruparán por destinatario en cajas o bolsas y se distribuirán, inicialmente en coche particular.

Una vez establecida la red, el reparto se hará, en principio, una vez por semana, que podría prolongarse durante dos días. Se intentará que sea lo más ‘a domicilio’ posible.

Márgenes

Para

  • cubrir los gastos de bolsas y cajas, transporte, gestoría y soporte web;
  • retribuir el tiempo empleado en gestión de red y de compras, administración, recepción, almacenamiento, redistribución por destinatarios, carga y entrega; y
  • financiar un pequeño stock que se irá almacenando en el centro de Las Viadas para atender solicitudes fuera del reparto semanal

, se propone cargar los siguientes márgenes:

  • Productos de alimentación: entre el 10 y el 15% sobre el precio de venta. En un inicio podría estar más cercano al 15%, pero según vaya alcanzando una masa crítica se bajará al 10%. Los precios de venta sucesivos reflejarán las oscilaciones de los precios de compra.

Como referencia, las fruterías convencionales aplican como media el 28% sobre el precio de venta (30-40% sobre el precio de compra)[5], margen que aumenta en los productos cuanto menor es la competencia que tienen (como es el caso de los productos ecológicos).

  • Productos de higiene: mismo margen.

Las droguerías convencionales aplican como media el 40% sobre el precio de venta[6].

  • Bebidas: similar a productos de alimentación.
  • Elaborados en Las Merindades (salvo alimenticios con certificación, que están en el caso a)):

– Alimenticios sin certificación sanitaria (ej: mermeladas caseras), en caso de que la legalidad impida esta forma de distribución, la empresa actuaría como mera repartidora, sin cargo alguno. La legalidad, de hecho, lo impide.

– No alimenticios: Se distribuirían en régimen de depósito, pagando al productor cuando el producto se venda, con una deducción del 5% para productos pequeños y de hasta un 10% para más voluminosos o pesados.

  • Eventos para la comunidad. Se pedirá una aportación voluntaria, monetaria o no, para afrontar los eventuales gastos asociados –no por alquiler del espacio. No se retribuirá a conferenciantes más que por los gastos de desplazamiento y estancia reales y por los materiales que les haya sido necesario comprar para el caso. Aunque se promoverá el alojamiento en establecimientos turísticos cercanos, en caso de necesidad podrán dormir in situ, con un precio mínimo que será para los gastos de manutención y para el propietario de la casa.
  • Cursos con repetición periódica. Se pedirá un 5-10% del precio al usuario.
  • Salud. En condiciones ventajosas para los asociados.

 

4.3. Ingresos y gastos previsionales

(En documento aparte)

 

4.4. Puntos críticos

Para la puesta en marcha de la puesta a disposición de productos, hay tres acciones que se superponen y condicionan mutuamente:

  1. Relación con proveedores:
  • Se espera que los productores de alimentos sin elaborar locales y ecológicos que quieran sumarse a la iniciativa no exijan inicialmente otra garantía que la confianza. Puede ser el caso de verduras, huevos, derivados de soja, panadería y algunas hierbas aromáticas y medicinales.
  • Los productores de otros productos ecológicos que no se dan en la comarca suelen exigir que el comprador tenga un CIF y que el pago se haga por adelantado o a la entrega. Se está analizando la gestión inicial de compras compartida con otras agrupaciones, tal que permita ganar la credibilidad de los proveedores. Caso de otras hierbas aromáticas y medicinales, cereales, legumbres, fermentados, encurtidos, harinas, algas, hongos, frutos secos, semillas, bebidas y otros elaborados, cárnicos de ave y lácteos de oveja y cabra.
  • Para elaborados alimentarios ‘caseros’, igual que a). Caso de mermeladas, miel, cocidos y otros.
  • Para los productos de higiene personal, igual que b).
  • Para otros productos elaborados en Las Merindades (ropa, arte, decoración, menaje, muebles, etc.), se actuará como canal de distribución y exposición del producto, del que se podrá tener un pequeño muestrario en el local de Las Viadas, y se pagará al productor tras el cobro de la venta.

Los servicios de medicina holística estarán disponibles en Las Viadas y Medina de Pomar, según el caso.

Los eventos para la comunidad se podrán celebrar en Las Viadas.

2. Forma legal

Aunque el funcionamiento deseado de la empresa sea de tipo cooperativo,

  • la forma legal no necesariamente ha de ser una cooperativa, bien pudiendo ser una asociación de compradores o de otro tipo; y
  • los primeros pasos se podrían dar desde el parecer de las personas que inician la actividad, debidamente consultadas las partes relevantes y otras con conocimiento de causa, con orientación hacia una gestión cooperativa.

3. Comunicación

Las comunicaciones habituales se mantendrían por email, Whatsapp y Facebook. Para canalizar una relación fluida entre las personas del grupo, así como para exponer las novedades, mostrar los productos elaborados en Las Merindades (tanto alimentos como ropa, arte, decoración, menaje, muebles, etc.), y facilitar en suma la gestión, sería bueno disponer de una web. Esto requiere, por una parte, inversión para su elaboración y un gasto mensual; y, por otra, tiempo para su mantenimiento. Alternativamente se puede utilizar un grupo en Facebook, como puede ser el de eCOMERindades (ya creado como grupo público; lo pasaríamos a ‘página’).

4.5. Primeros pasos

Dadas las capacidades de quienes proponen esta empresa, se propone empezar por el grupo de compra, al cual estas personas dedicarán todo el tiempo e ilusión necesarias. Esta acción se asume como sólo un primer paso, pues si la empresa colectiva no tiene una vocación integral e integradora, no será más que un pasatiempo para egos ansiosos de reconocimiento; cebará la espiral de competencia por ser ‘mejores que’ y no perdurará.

 

Por otra parte, aunque una de las principales motivaciones del grupo de compra sea ayudar a la producción local y ecológica, se propone dar el primer paso con BioAlai y Mon Verd más los excedentes que puedan ofrecer Iñigo Hernani, Cipri y Los Robles (Fernando no tiene remesa de gallinas hasta febrero); siempre y cuando no perjudiquen sus intereses recíprocos.

 

Por ello, y conforme al principio de ir paulatinamente, en lo relativo a la puesta a disposición de productos, se propone empezar como sigue:

 

  • Proveedores:

 

BioAlai es una asociación de compradores con enfoque cooperativo radicada en Vitoria cuya experiencia de más de 30 años puede ser muy valiosa para eCOMERindades. En la docena de productos que inicialmente se comprobó, tiene unos precios entre un 15 y un 45% inferiores a otras tiendas en referencias exactamente comparables. No hay pedido mínimo. Tenemos muy buenas relaciones con ellos, y la junta nos da su apoyo para comenzar –aunque este apoyo aún no se ha podido materializar. Hemos elaborado un listado de productos y precios. Los pagos se realizan a principio del mes siguiente al de la compra, por lo que el adelanto de dinero no supone problema si la compra y distribución en el grupo se hacen antes de cada día 25.

 

Mon Verd es una cooperativa catalana que distribuye marcas ecológicas. Tenemos su catálogo y su conformidad para comprar sin CIF inicialmente. El pedido mínimo por referencia es de una caja (6, 12 unidades…). Para compras superiores a 150€ no cobran el transporte. Entre 100 y 150, cargan 3€. Menos de 100€, cargan 5€.

 

Comparados los precios de BioAlai y Mon Verd, en la gran mayoría de los casos, los precios de BioAlai son mejores (con diferencias de hasta un 58% en el caso de una marca de aceite que ambos compran directamente del productor). Las excepciones no son muchas, y están matizadas por la obligación de comprar por cajas completas. Respecto a otros canales, BioAlai tiene unos precios entre un 15 y un 45% inferiores al minorista Kresala (Bilbao), en la docena de referencias comparables que se ha analizado.

 

Con un 3% de cargo sería suficiente para cubrir los gastos de transporte hasta BioAlai (en Vitoria, donde se hará la primera compra) Vitoria y distribución a los asociados.

 

La primera compra, para unas 12 familias, se haría como particular a la mayor brevedad posible. Se ha elaborado un listado de productos disponibles en BioAlai. BioAlai está trabajando para poder elaborar listados (ahora el programa no se lo permite), con la intención de potenciar pequeños grupos locales como el que estamos gestando.

 

Se propone comenzar ya con el grupo de compra, para ofrecer a los productores locales una propuesta sólida.

 

Así pues, se trataría ahora de simplificar el listado a las referencias que interesen, de confirmar la comparación entre BioAlai y Mon Verd, de (especialmente) conocer más productores locales podemos trabajar y de recoger cualquier otra observación oportuna. Para ello se propone una reunión el día 10 de diciembre a las 18:00 en Las Viadas.

 

  • Forma legal: no se tendría forma alguna hasta que se confirme la viabilidad de la empresa y haya una masa crítica que justifique los gastos legales y los estructurales que pudieren surgir (vehículo, estanterías, cotizaciones, balanza, etc.). Los iniciadores comprarán en nombre propio. De igual forma, los pagos e ingresos se realizarán desde una cuenta nueva a nombre de los iniciadores.

 

  • Comunicación: después de las primeras compras se enviará la propuesta un grupo de personas más amplio, tal que sea lo suficientemente grande como para permitir negociar con los proveedores unas condiciones más favorables que al por menor y lo suficientemente pequeño como para recabar pareceres de forma personal y detallada.

 

  • Procedimiento: una vez que se haya llegado a un consenso, nada impide comenzar inmediatamente. Se simplificaría la gama al máximo posible, se enviaría a cada familia un listado de productos en hoja de cálculo y, en cuanto se recibiese rellenado, se iría a comprar a Vitoria o se pediría de Mon Verd, se recogerían verduras de La Prada, Cebolleros y Villasante, y se repartirían las compras inmediatamente. Para la siguiente compra colectiva (se propones una compra mensual o quincenal), se incorporaría a otros posibles productores ecolocales.

 

4.6. Proyección

No obstante, el grupo de compra, con la forma en la que quiera convertirse, sería sólo una parte de la empresa que, por su vocación integral, debe dar cabida a otras iniciativas que guarden relación con el cuidado de la vida y del planeta que la alberga.

  • Para el cuidado de las relaciones –con el planeta incluida— y de una percepción que nos permita ampliar nuestra conciencia de la realidad, necesitamos formación para aprender facetas de las que no sepamos: de alimentación y cocina equilibrantes, agricultura, granja, construcción, energía, talleres gremiales, herboristería, autogestión de la salud, zoología, astronomía, etc.; así como yoga, meditación, artes marciales, interpretación de la naturaleza, etc.
  • Fomento de la actividad de cultivo de árboles, hortalizas y plantas adecuadas a esta tierra pero de difícil localización o caras en el mercado; mediante el trabajo, apoyo y asesoramiento compartidos.
  • Sinergias en infraestructuras de energía en pequeña escala: estufas rocket, fabricación de miniaerogeneradores y otras instalaciones de renovable, etc.; así como compras conjunta de la energía (GoiEner)
  • Adquisición compartida, en condiciones ventajosas de seguros, servicios de telecomunicaciones, servicios de eficiencia energética, etc.
  • Transformación de bienes en servicios de comunidad (ej: lavadora, herramientas de bricolaje y jardinería à lavandería, jardinería y otros gremios para la comunidad): facilitan y abaratan el servicio, generan comunidad y trabajo, liberan espacio y tiempo.
  • Compras compartidas (equipamiento deportivo ocasional, car sharing, …)
  • Banco de tiempo: cuidado de personas dependientes, idiomas y otras clases particulares, cocina, gremios, arte, administración, transporte, cuidado de animales, huerta y jardinería, informática, entretenimiento, etc.

Todo ello se podría gestionar desde un mismo local que a su vez fuera un espacio de venta a los asociados, paralelo al grupo de compra.

 

  1. DAFO

Puntos fuertes

Sentido de pertenencia e identificación (conocimiento entre productores y clientes, generación de flujos de economía local)

Disposición de lugar para recepción de pedidos, pequeña logística y reuniones

Disposición de capacidades personales en alimentación, agricultura, granja, comercio, medicina, yoga, baile, artes marciales, gimnasia energética, gremios, gestión empresarial, xxx

 

Puntos débiles

No disponibilidad de ahorros para inversión

Falta de formato legal

Vehículo provisional

Poca praxis comunitaria (salvo en La Prada)

Amenazas

Falta o pérdida de visión integral

Búsqueda primordial de negocio para solventar estrecheces económicas personales, primacía de la visión o el interés personal, impaciencia, agravios comparativos,…

Que el precio bajo sea motivación principal

Oportunidades

Buen contacto con BioAlai y con otros grupos de compra

Local en Medina

 

[1] Acción colectiva compleja. Se remarca que empresa no se impica negocio.

[2] Diccionario R.A.E.: “Carencia o escasez de las cosas que son menester para la conservación de la vida”.

[3] En sentido amplio se entiende por bioconstrucción la acción por la que se crea el hogar de la vida. En sentido restringido, formas de edificación o establecimiento de viviendas, refugios u otras construcciones.

[4] Grupo en Facebook

[5] Panatta- Montar una frutería

[6] Factoremprende

Transitando en Comunidad (y III)

Publicado en Las Merindades.com de febrero 2014

Transitando en comunidad (y III)

La primera parte de este artículo (diciembre 2013) exponía la necesidad de relocalización, de enfoques integradores y de iniciativas surgidas desde la ciudadanía como una claves para una evolución sostenible; y daba la referencia de numerosos movimientos de comunidad y de movimientos teóricos alternativos que se están multiplicando por todo el mundo. La segunda (enero 2014) presentaba algunos de los conceptos sobre los que puede construirse una alternativa. Esta tercera y última da ideas de actividades que se pueden emprender en comunidad, refiere empresas sociales que lo están haciendo y propone que empecemos a trabajar en ello en Las Merindades.

Una comunidad que se apropia del hecho económico de serlo tiene un gran potencial. Si un grupo de personas demanda bienes y servicios que a la vez es capaz de satisfacer, puede cerrar el círculo creando negocios internamente. Si tales negocios son sociales –es decir, nacen para abordar asuntos como el bienestar común o la capacidad de respuesta colectiva ante adversidades (resiliencia)— y se emprenden de forma cooperativa, disminuirán el riesgo empresarial al compartir tanto el riesgo como la propiedad y las rentas que generen.

Las áreas de negocio que se pueden emprender en comunidad dependerán de los recursos disponibles en las personas que la componen y en el territorio que habitan. Algunos de ellos se reflejan en la ilustración.

Ámbitos Actuación Resivitas

Ámbitos de Negocio en Comunidad. Fuente: Proyecto Resivitas

Una comunidad puede ser a la vez proveedora y cliente de energía, de medidas de ahorro y eficiencia en el uso de energía y agua, de productos de huerta, de panadería y de otros alimentos. Puede facilitar el intercambio de las capacidades de las personas mediante bancos de tiempo, en una economía no monetaria. Puede transformar artículos que estamos habituados a tener en cada domicilio con capacidad excedente en los servicios que dan, y que son su verdadero objetivos –así, por ejemplo, si usamos lavanderías comunitarias en vez de tener una lavadora en cada hogar que se usa 1-2 veces por semana, liberaremos espacio en casa, ganaremos en comodidad, abarataremos cada uso, generaremos comunidad y crearemos empleo—. Puede poner en marcha grupos de compra, servicios domésticos compartidos, huertas lúdicas, costurerías, espacios para la infancia o tercera edad o un sinfín de otras actividades. Y puede abordar conjuntamente nuevos negocios cuya clientela no sean inicialmente las personas de la comunidad, pero que ayuden a dar viabilidad económica a la propuesta global.

El número de negocios sociales en comunidad que están abordando algunos de estos aspectos es ya alto y crece exponencialmente. A continuación se dan algunos ejemplos de ellos en España y Reino Unido:

–       Goiener (Pas Vasco) y Som Energia (Cataluña). Cooperativas y negocios sociales cuyo fin último es que produzcamos la energía que consumimos. Por el momento comercializan electricidad verde a las personas que se asocian, a igual precio que las grandes eléctricas.

–       La Fageda. Olot (Girona). Nace en 1982. Ofrece trabajo a adultos con discapacidad psíquica de la Garrotxa. Fabrica yogures, helados y mermeladas. Ofrece también servicios de jardinería. Gestiona una granja (250 vacas), con compostaje (uso propio y venta). Cooperativa sin ánimo de lucro. 270 empleados, 10 autónomos. 2012: 12,36M€, inversión 774.000€.

–       Teixidors (Terrasa). Fabrican bufandas, chales, mantas, fundas, colchas, cortinas, etc. a partir de materias primas de alta calidad (lana, lino, seda, yak) con procesos ecológicos y telares tradicionales. Emplea a personas en riesgo de exclusión social.

–       Green Valley Grocer (Slaithwaite, Inglaterra). Vende verdura orgánica/ local y panadería ecológica. Incluye producto de plantaciones en balcones de hogares. Cooperativa, negocio social de comunidad. En beneficios desde el 3er año.

–       Coin Street Community Builders (Londres). Desde 1984. Ha transformado 5,25Ha en ruinas  en espacio de uso mixto: cooperativa de viviendas, tiendas, restaurantes, cafeterías, parque, centros de ejercicio, cuidado de infancia, etc.

–       Community Draught Busters (Brixton, Inglaterra). Rehabilitación para eficiencia energética en hogares y negocios. Asesoran, venden materiales y los instalan. Empresa sin ánimo lucro.

–       Ovesco (Lewes, Iglaterra) y BWCE (Bath y Corsham, Inglaterra). Empresas de servicios energéticos de comunidad con generación fotovoltaica.

–       Otros casos destacables en Reino Unido: Norwich Farmshare (granja de comunidad con espacio para venta. 3,5 Ha para 150 personas), Incredible Edible Growind Ltd (centro de enseñanza para iniciar mini-explotaciones agrícolas), The Big Lemmon (servicios de autobús con aceite usado como combustible), The Bristol Bike Project (reparación, venta y alquiler bicis 2ª mano), DE4Food (plataforma online para el encuentro de consumidores y productores de alimentación local, facilita nuevos negocios), Hestia Care at Home (servicios para asistencia a ancianos de la comarca), The Raven Inn (pub y alojamiento del pueblo, generando empleo local y sirviendo producto prioritariamente local).

Algunos de estos negocios y muchos otros han sido emprendidos en el entorno de los Movimientos de Transición.  Más cerca de nosotros, en la comarca que rodea a Mungia (Bizkaia) nació hace sólo 14 meses Butroi Bizirik en Transición, como  “un movimiento comunitario de transformación personal y social orientado hacia el bien común, la sostenibilidad y el aumento de la capacidad de respuesta ante impactos externos ligado a la comarca de Uribe-Butroi”, basado en la cooperación entre sus vecinos. En sus primeros documentos de trabajo, BBT refleja su objetivo hacer viable económicamente lo que es deseable social y medioambientalmente. Para ello, aspira a crear una Cooperativa Integral de Consumo paralela a BBT que, además de a consumidores o usuarios agrupe a productores de alimentación y de otros productos locales y ecológicos, en un negocio social que abarque varias áreas de forma que sean viables en su conjunto.

En sólo un año de trabajo, BBT ha reunido a más de 150 personas de la comarca; ha celebrado innumerables asambleas y reuniones de grupos de trabajo de energía, huerta, banco de tiempo, comedores escolares y otros, además de una docena de eventos (charlas, películas y excursiones); está cultivando en grupo uno de los tres terrenos que les han cedido; está preparando el aprovechamiento de una pequeña instalación hidroeléctrica; tiene preparado un banco de tiempo; y centraliza en un local alquilado el reparto de artículos de un grupo de compra con más de 100 referencias de productos ecológicos, preferiblemente locales. Además, varias empresas y negocios sociales afines en valores apoyan al movimiento reforzando su sentido y contenido. Sus perspectivas e ilusión son grandes, aun siendo conscientes de que deben tener paciencia consigo mismos porque no existe una fórmula infalible para acercarse a su visión, y, por lo tanto, deben experimentar.

Propuesta

Como colofón a este largo artículo en tres partes, la cuestión parece clara: ¿qué nos impide empezar a trabajar este tipo de movimientos locales en Las Merindades? En la siguiente página hay una convocatoria para que empecemos a investigar con qué contamos para hacer juntos, de lo que queremos, lo que podemos.

Hasta que allí nos veamos, recibe un cordial abrazo.

Alejo Etchart

Economista de Transición

https://alejoetc.wordpress.com/

¿La tecnología, motor de las transformaciones sociales? Anda ya…

En la presentación de la ponencia inaugural del Global Innovation Day, esta mañana en Bilbao, hemos escuchado a una mujer decir que “la tecnología es el motor de las transformaciones sociales”. Me llama la atención la facilidad con que este tipo de barbaridades cala en la mentalidad colectiva.

El Principito de Saint Exupéry decía “”Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y abierto”. Efectivamente, “forzar el cambio –decía después Carmen Medina en su ponencia—nunca es la respuesta”. La tecnología hoy en día está esencialmente al servicio del crecimiento económico, en una economía fallida y fatal.

Los cambios que demanda la sociedad no son las gafas google, ni un invento que permita leer el periódico mientras se conduce, ni frigoríficos que enfríen mejor, ni coches más despampanantes…

La sociedad estaba adormecida en la opulencia y está despertando en la indignación gracias a precursores del cambio que están pregonando y poniendo en práctica por todo el mundo casos que demuestran que juntos, podemos. Y es que el motor de las transformaciones sociales no es la tecnología, sino los anhelos de la propia sociedad.

La sociedad demanda mayor justicia social, mejores democracias, disminución de la pobreza, mayor capacidad de decisión sobre sus propios destinos, mayor capacidad de respuesta ante los retos del desarrollo…

Y por raro que pueda sonar, la tecnología podría ayudar a todo ello. Más en concreto, podría colaborar a definir nuevos modelos de negocio sociales, cooperativos y de comunidad.

Buenas noches!

¿Es sostenible la deuda pública española? Carta abierta a Manfred Nolte

Estimado Manfred:

En el artículo publicado en El Correo del lunes 20/1/2014 analizas la insostenibilidad de la deuda pública española a final 3er trimestre de 2013 (954.000 millones de euros, el 93,4% del PIB, un 17% superior al de 2012, un 118% superior al de 2008, y con perspectivas de aumentar) bajo dos perspectivas: estadística u objetiva y psicológica o de reputación. Concluyes que objetivamente es una deuda “relativamente confortable”, por su vida media, su coste razonable y su comparación con Japón y Reino Unido; pero que por reputación hay que reducirla, no vaya a ser que los inversores extranjeros retiren su confianza.

No entro a esos debates porque me parecen asunto baladí ante una cuestión principal: y es que, como bien apuntas, la deuda nace “con vocación de ser pagada”, antes o después, se refinancie o no. Endeudarse implica necesariamente creer que en un futuro vamos a ser lo suficientemente más ricos como para pagar lo que entonces necesitemos más lo que hoy no podemos pagar pero que necesitamos (?). ¿Y quién la paga? Pues los que vienen detrás, claro. Quizá pases por alto que los que vienen detrás son cada vez menos relativamente (por la inversión de la pirámide poblacional), tiene unos salarios relativos a la baja y se van a encontrar con una base de recursos naturales exhausta –no sólo está en pico el petróleo, sino decenas de otras materias primas fundamentales; y están muy amenazados los servicios que las personas  tomamos a muy bajo coste de la biodiversidad, los océanos, la atmósfera, el suelo fértil, los bosques…. Si hay una cosa segura es que, en algún momento, los que vienen detrás no pagarán la deuda.

La idea de que tenemos que endeudarnos para generar crecimiento económico es una asunción muy cuestionable. Para empezar, el crecimiento económico ilimitado es una idea tan utópica como absurda, como evidencias los teoremas de Hartwick y Solow. Es alarmante la miopía de nuestra civilización ante el concepto de amortización, que no se cuestiona a escala micro pero no se plantea a escala macro. De las rentas de cada período una empresa deduce el desgaste de sus máquinas productivas, pero las economías nacionales no detraen una parte para la reposición del medio ambiente desgastado –suponiendo (falsamente) que existiese una alta tasa de sustitución entre capital artificial y capital natural. Y para seguir, el único crecimiento que garantiza el endeudamiento es el del capital financiero.

La principal remuneración del capital son los intereses. Sin deuda no hay intereses. Si nos endeudamos es porque asumimos que vamos a crecer económicamente. Pero resulta que como la única forma de crecer que conocemos es endeudándonos, el día de mañana necesitaremos más endeudamiento, y así interminablemente. ¿De verdad crees que esto puede ser sostenible por razones objetivas?

El crecimiento económico es una mera necesidad del capital. No es una necesidad medioambiental –no hay ya quien sostenga la curva medioambiental de Kuznets. Tampoco lo es del trabajo – la economía no sabe considerar recursos no escasos, y a no ser que se tomen medidas tan inverosímiles como la reducción drástica de las horas de trabajo (no por desacertadas sino por miopía económica y política), cada vez será menos escaso. El crecimiento económico es una utopía autodestructiva. Cuanto mayor crecimiento económico haya, más será a costa de los recursos que la economía es incapaz de considerar (trabajo y medio ambiente) y a favor del capital.

Y como muestra, un botón. El PIB del Reino Unido en términos constantes se multiplicó por 3 entre 1960 y 2010. Sin embargo, la participación de los salarios en el PIB cedió dos puntos (del 61,3 al 59%) a la remuneración al capital. Puede no parecer mucho, pero si se tiene en cuenta que la población creció un 18,76% y se asume que el aumento de población se centró en la clase trabajadora, la conclusión es clara: la del párrafo anterior. Las noticias que leemos esta semana en prensa sobre la desigualdad económica en España y sobre el aumento del número de millonarios en plena crisis son otro botón. Y una mayor consciencia abre los ojos a ver que el disparate económico deja rastros por doquier en las decisiones políticas.

Abierto a tu opinión, recibe un sincero abrazo junto a esta crítica.

19/6/2012: Río+20 and Social Businesses

Río+20 and Social Businesses

 

Stakeholder Forum’s 2nd edition of the Pocket Guide to Sustainable Development Governance (SDG) and the Principles for the Green Economy reflect the high complexity of the issues under negotiation among governmental and non-governmental stakeholders to Rio+20, following the recognition that development is by nature a systemic issue that regards every single aspect of our common future as well as the inter-linkages between them.

The Pocket Guide reviews the global institutions involved in SDG, collects the related concepts and, most important now, analyzes a number of proposals to enhance SDG, including  the strengthening or upgrading UNEP; the creation of a World Environmental Organisation, an International Court for the Environment, a High Commissioner for Future Generations, a Convention on Corporate Social Responsibility, a Global Parliament for the Environment, an Environmental Security Council or a Sustainable Development Council; the reform of the ECOSOC or the WTO; clustering  MEAs; an enhancement in coordination; a greening of IFIs; and the establishment of currency transaction taxes. Finally, it analyzes different processes that contemplated a reform of SDG from Rio 1992 tothe UN SG’s High Level Panel on Global Sustainability Report (2012).

As per the green economy, the current debate is around its guiding principles. Stakeholder Forum’s document identifies fifteen principles that consolidate existing international agreements and other proposals, cutting across the StockholmRio and Johannesburg declarations, the Earth Charterdeclaration, the One Planet Living principles, and the Green Economy Coalition and New Economics Foundation views. The principles are: equitable distribution of wealth; economic equity and fairness; intergenerational equity; precautionary approach; right to development; internalization of externalities; international cooperation; international liability; information, participation and accountability; sustainable consumption and production; strategic, co-ordinated and integrated planning; just transition; redefinition of well-being; gender equality;  and safeguard of biodiversity and pollution prevention.

Arguably, these principles can be seen as the social and environmental profiles required in the economy. If the economy was able to internalize the positive and negative, environmental and social externalities above listed, then seeking profits would carry not only financial, but also social and environmental returns – is it likely now? While this does not happen, the principles might only be applied to social business.

Following Prof. Yunus, a social business is “a non-loss, non-dividend company created to address and solve a social problem”. EU’s Social Business Initiative definition of social businesses social business accords to Yunus’, but it seems to restrict its application to vulnerable and disadvantaged groups, when a social business can positively affect to the entire social group.  In a time when the EU is losing position in global markets, precisely due in part to a lack of internalization of externalities, a repositioning of the EU beyond financial returns might provide it with the first mover’s advantage in the trend to a new, green economy, without the imperative need for global governance agreements; and so contribute to implementing an imperatively needed global change toward a re-localization of the economies.

The Transition Towns or Post Carbon Cities movements, among many others that remain non-associated, might be the dawn of a generation of social businesses initiated by responsible citizens that embrace alternative ways of development, empowered through their living communities and fuelled by motivations of responsibility, justice, or food, energy, water or climate security rather than by institutional support. These socially innovative initiatives are proposing a different way of thinking in order to solve the problems caused by prevailing paradigms of obsessive economic growth, cheap energy, wealth accumulation and individualism. They rely on the assets that exist within communities, reorienting them to resilience-building and to serve the common well-being, while meeting the basic principles of sustainable development. They are happening worldwidethrough bottom-up driving forces, but they still need to be promoted with top-down incentives if they are to be globally adopted. These incentives should not only spread the voice for the case but also, critically, focus on building the economic viability of community approaches that are socially and environmentally desirable – thus completing, and fundamentally rebalancing, the three pillars of sustainability. A reading of some pre-Rio documents (‘Resilient People, Resilient Planet (…)’, the original Draft Zero and Lalonde’s Coordination Notes) with this vision in mind, shows how they align with it.

Alejo Etchart

Independent Advisor to Stakeholder Forum